Sincelejo necesita una política seria de seguridad para combatir el crimen.
El anuncio hecho por el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, de pagar hasta 10 millones de pesos de recompensa a quien dé información que permita la captura de los responsables del homicidio perpetrado en el parque Santander, centro de la ciudad, el viernes 5 de enero, y así combatir el crimen que azota nuestra capital, empieza a generar las primeros análisis, pues nos parece insuficiente para lograr los objetivos: en primer lugar la recompensa como política de seguridad no es la más adecuada para mantener a los ciudadanos seguros, antes por el contrario las estadísticas de esta medida lo hace más vulnerables, máxime cuando se conoce claramente que el bandido no solo es aquel que delinque en las calles y hasta desde las cárceles, sino aquel que dentro de la institucionalidad funciona con los grupos al margen de la ley.
Y es que Sincelejo registró unos índices históricos de criminalidad durante el 2023, poniendo casi el 50% de los homicidios del departamento de Sucre con más de 150 casos, un panorama desalentador que pone de manifiesto implementar ya mismo una política de seguridad sería que genere tranquilidad a los sincelejanos.
Pero si lo que se quiere es implementar la recompensa como la “mejor” estrategia, también debemos decir que se empezó a implementar de forma desorganizada, pues no se ha escuchado al señor Alcalde manifestar que se dispuso de cierto rubro económico para afrontar la criminalidad, con el cual se atenderán varios frentes, ejemplo: que del rubro apropiado para tal fin se disponga un porcentaje para la red de cooperantes que informen sobre ollas de drogas y otro porcentaje para quienes reporten informaciones que tiren al traste la inmersión de policiales a la criminalidad.
También sería importante que se hagan manejos sociales desde la Fuerza Pública para obtener información con la inteligencia, y si se quiere, se ubique otro porcentaje para quienes ayuden informando sobre el tráfico de drogas en las vías aledañas a Sincelejo.
Todo esto quizás pudiera entenderse como una política pública pensada, planeada, que si bien a nuestro juicio es insuficiente e incapaz devolver la tranquilidad, por lo menos muestra una idea organizada, y no como se quiere dar a conocer, es decir, de forma empírica, de las mangas y llena de populismo.
Tengo dudas por la efectividad de esta medida porque estos pagos podrían funcionar como un mecanismo de cuarto o quinto nivel en el marco de una estrategia mayor enfocada en la seguridad ciudadana, pues lo que este anuncio revela es que el mandatario no conoce mucho del tema y que se enfocará, como su antecesor Andrés Gómez, en los bandidos y no en la convivencia y la seguridad de los ciudadanos.
Así las cosas, sostengo que una estrategia de seguridad debe medirse por la reducción de los homicidios y no por la captura de delincuentes, que fue el enfoque de Acuña, situación que lo puede llevar a fracasar en seguridad.
Nosotros que hemos liderado un importante espacio como fue el Cabildo Abierto, conocemos que ofrecer recompensas es una estrategia muy usada, sin resultados contundentes en la historia de crímenes en Colombia. Lo que ha hecho es fortalecer otro flagelo como la corrupción y generar más violencia.
Ahora bien, los organismos del Estado están para ello; la inteligencia y la investigación son funciones de entidades como la Fiscalía, y no se puede delegar a los ciudadanos, máxime cuando estos organismos son nulos en operatividad en la ciudad, sin embargo, habría que esperar si el mandatario tiene otros anuncios en el tema de seguridad, pues las recompensas podrían hacer parte de una estrategia mayor, que hasta ahora no se ha visto.
Además, la situación financiera de Sincelejo no es la más solvente para repartir dinero.
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